A principios de octubre, el Departamento de Policía de Tucson se unió a la Academia La Paloma y a la unidad local del Cuerpo de Marines para convertir la Fiesta de la Cosecha de la escuela en un evento inolvidable. Lo que comenzó como una celebración de temporada se transformó en un emotivo momento de unión, compasión y acción comunitaria.
Cientos de estudiantes participaron en un evento especial de reparto de juguetes con el objetivo de combatir el acoso escolar. Antes de elegir su juguete, cada niño participó en una charla guiada con marines sobre bondad, valentía y solidaridad. Sus reflexiones fueron escritas en trozos de papel que se unieron para formar una colorida cadena de papel: un símbolo vivo de unidad que se extendía por todo el recinto escolar.
La campaña fue impulsada por el Club SAVE de La Paloma y contó con el apoyo de 12 agentes de la Policía de Tucson y voluntarios civiles, entre ellos el Subjefe Mickey Peterson. Cuatro Marines de la Compañía Alfa de Combustible a Granel del 6.º Batallón de Apoyo a la Ingeniería (6th ESB Bulk Fuel Company Alpha) —el Cabo Primero Johan Moraxtitla, el Cabo Primero Alan Martinez Salado, el Sargento Miguel Avila y el Cabo Deidrick Escalera— aportaron energía y empatía a cada conversación, ayudando a los estudiantes a sentirse vistos, escuchados y empoderados. El Teniente General Jim Laster se unió a las festividades, sorteando nombres y celebrando la participación de cada niño con sincero entusiasmo.
El Festival de la Cosecha fue una fiesta llena de alegría: un laberinto de risas y luces, juegos de feria, pintacaras, un tanque de agua y dulces con temática de Halloween. Después de compartir sus pensamientos y mensajes de esperanza, cada niño eligió un juguete nuevo donado por Toys for Tots, un recordatorio tangible de que la bondad siempre tiene recompensa.
Este evento fue mucho más que una simple distribución; fue una celebración de lo que se puede lograr cuando las fuerzas del orden, los educadores, los líderes militares y los jóvenes se unen con un propósito común. Demostró la fuerza de la colaboración, la alegría de dar y el impacto perdurable de un mensaje sencillo: la bondad importa.


